Cuando enfocamos la labor de reclutamiento de personal y analizamos los perfiles de candidatos posibles hay dos aspectos objetivos que valoramos, en general, de una forma práctica y objetiva: La preparación y la experiencia.

EL 77% de los anuncios en portal de empleo que ofrecen puestos de trabajo en las tareas de selección de personal, lo hacen solicitando una experiencia demostrable en el puesto ofrecido, las tareas a realizar o factores como dirección de equipos y asimilables.

El equilibrio entre la edad y la experiencia es algo delicado y muchos candidatos que superan los 45 años pueden ser el idóneo para responder a nuestras necesidades.

¿Debe ser la edad un factor determinante dentro de nuestra selección de personal?

Aunque es evidente que determinados puestos de trabajo requieren unas franjas de edad determinadas, debemos considerar la edad como uno de tantos factores a ser evaluados objetivamente a la hora de elegir nuestros candidatos durante el proceso de selección de personal.

Si bien es cierto que hemos de considerar crear un equipo homogéneo, no es menos cierto que la diferencia de edades dentro de nuestra estructura de personal puede ser muy beneficiosa, ya que podemos conjugar una amplia experiencia con otras cualidades que aporta la juventud, creando un efecto de retroalimentación.

¿Cómo se definen las distintas categorías en la selección de personal?

La nomenclatura que utilizamos habitualmente es anglosajona.

Nos referimos a un candidato junior cuando en el proceso de selección de personal se quiere cubrir un puesto en el que se requiere una experiencia inferior a dos años o, en algunos casos, sin experiencia.

Si el candidato que buscamos ha de reunir una experiencia entre dos y cinco años, estaremos hablando de un semisenior.

A partir de cinco o seis años de experiencia estaremos hablando ya de un candidato de empleo senior.

Empleo senior: ¿Qué nos aporta un candidato Senior?

A la hora de evaluar la contratación de un candidato para un puesto de empleo senior hemos de considerar, de una forma objetiva, las cualidades que aporta este perfil y que son exclusivas del mismo.

En primer lugar, nos aporta una experiencia que le hace ser idóneo para el puesto, no solo por su preparación, sino por los conocimientos aplicados sobre el terreno en una amplia trayectoria. Por otro lado, sus costes de formación se reducen notablemente, siendo necesario solo una adaptación a las formas específicas de funcionamiento en la empresa.

Otro aspecto importante es lo que puede aportar a un equipo más joven, ya que su experiencia contrastada puede servir perfectamente para completar la formación de otros compañeros sobre el terreno. Pero igual de trascendente es la estabilidad. Cubrir los puestos de trabajo con empleo senior no tiene como objetivo el utilizar la experiencia en nuestra empresa como una plataforma de formación y lanzamiento, sino que busca una permanencia y un desarrollo en el seno de la empresa.

En definitiva, decantarnos por un candidato senior puede aportar a nuestra empresa cualidades muy necesarias, no solo en un aspecto estrictamente profesional o técnico, sino desde un punto de vista de costes de oportunidad. Un candidato estable, con objetivos bien definidos en su vida y responsabilidades asumidas, aportará su conocimiento y su estabilidad a todo el equipo, pudiendo ser un referente del mismo. Si quieres conocer más acerca de la selección de personal senior, en Senior Bumers encontrarás siete ventajas de contratar empleo senior.